02 Abr BLOGME TENDAL CCLXXI: Ropas a la calle
Tender en la calle es una belleza. La belleza de compartir. Es una felicidad, una alegría.
Tender en la calle es un saludo a vecinos y caminantes; una invitación a la conversación, compartir de forma inconsciente que estás y cómo estás. Sólo para quien quiera escuchar. No para cualquiera.
La ropa, así puesta, es el alumbrado del camino que lleva a la fiesta, es la fiesta, la puerta de la feria de abril, las luces de navidad.
Con motivo de una cumbre de la UE, Berlusconi pidió a las napolitanas que no tendiesen la ropa en la calle.
Las napolitanas, sumisas cómo ellas solas, ese día, tendieron toda la ropa interior que tenían por casa. De mujer, hombre, niña, niño, vieja, viejo.
La metáfora es evidente.
Si los mangantes de la UE supieran lavar ropa…
La ropa tendida está limpa. Es la mirada la que puede estar sucia.
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