Apoyadas en la varandilla, las ropas contemplan y se exhiben sin pudor a quien pasa por la calle. Según como les venga el viento, saludan o no. Mantienen la mirda de quien ve y es vista sin timidez, con la naturalidad de quien no...
No se ven pero, inconscientemente, la vista completa el tendedero y ocupa las pinzas con camisas, pantalones, calcetines, bragas, calzoncillos, chaquetas, ...
Las manos que cuidan las plantas cuidan la ropa.
Estas manos saben de tierra y detergentes, de abono y manchas y flores y gente limpia!
Por eso florecen las ropas y luce la gente con ropa en flor....