A secar. Y puestas a esperar que mejor que esperar tranquilamente sentadas, cada una en su silla, en tranquila y relajada conversación, al sol. Sin prisa.
Cuanta envidia no tiene la ama de estas sus ropas.
Cuanto no le apetecería a ella sumarse con un café,...
... de ropas sombras, cuerdas y aire.
Suerte que las pinzas, sostienen con pulso firme las ropas, sombras cuerdas y aire.
Suerte para nosotros.
Pues que sería de nosotros sin el abrigo de las ropas, las sugerencias de las sombras, el ondear de las cuerdas y el...
Está el aire a tendido a secar.
A cubierto. Que hace el aire donde no hay aire?
No siempre le apetece al aire estar al aire. También le gusta el cobijo. ¡No le apetece estar siempre a merced del viento!
Ese aire inconsciente y temerario.
Incluso en...