Un ángel caído con su blancura inmaculada.
La pinza no lo cogió bien o la mano sólo lo echó en la cuerda.
Y ahí está.
Dejado, caído, abandonado.
Pero esa paloma al acecho...
Hablan para dentro.
Hablan para sí.
Los tendederos, como los gatos, no se llevan con el agua.
Prefieren quedar cobijados de la lluvia y hablar, que no paran de hablar ni cuando llueve, pero con la mano, digo con la ventana, delante de la boca....
El blanco se hace inmenso blanco sucio.
La prenda no está tendida, que está vencida.
Mortecina.
Hay momentos en los que la soledad rima en rima libre con abandono....
El viento es ese grupo musical de calle que encuentras cuando no esperas y te cambia la boca por sonrisa y el paso se hace de baile.
La mano que tendió, por orden, facilitó la organización del baile, acercando las parejas.
Flores, colores y estampados son...
Jerseicito rosa, sí. Ese color que fue de hombre hasta el S-XX.
Pero también el jerseicito amarillo. Ese color osado, escaso. A veces indiscreto, a veces llamativo y a veces estridente.
El color de la infancia mayormente la femenina.
Conforme crecemos el amarillo se pone grisáceo...