02 Feb BLOGMETENDAL DCLXCVII: Pero hablan.
Hablan para dentro.
Hablan para sí.
Los tendederos, como los gatos, no se llevan con el agua.
Prefieren quedar cobijados de la lluvia y hablar, que no paran de hablar ni cuando llueve, pero con la mano, digo con la ventana, delante de la boca.
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