Éste (porque tiene que ser hombre, quien viste, quien lava y quien tiende) no pondría las pinzas a juego. Esta manera de poner la ropa es apresurado y chapucero, es propio de quien no le da importancia a como tienda la ropa. Posiblemente tampoco...
Yo me marcho
Ahí está. Aburrida. Harta de esperar a que la recojan. Ya no aguanta más a secar. Está más que seca ya, sedienta! Esa camiseta quiere marcha, guerra, vida. Si hay que pasar por la lavadora, se pasa. Pero, por ella, falta no...
No es un tendal porque la imagen contradice a la palabra.
Si fuera un tendal, las ropas estarían extendidas, y no. Están arrojadas las unas en las otras, o contra las otras, o sobre de las otras.
Más que colgadas de la cuerda, están encerradas, debruzadas...