La soledad permite impudicias que la compañía más íntima veta.
Este hombre que vive sólo se puede permitir caminar por la casa así vestido, sólo con la camisa desabotonada y el calzoncillo.
Liberación triple
De la camisa, que deja de estar apretada e invisibilizada por la chaqueta...
Si fuera yo, no lavaría la ropa de playa.
Si fuera yo, me lavaría bien con agua de mar para quitar las arenas del bañador. Más nada.
Si fuera yo, sólo sacudiría la arena de la toalla y de la ropa. Más nada.
Si fuera yo, tendería...