Toallas, toallas, toallas, toallas, toallas...
Dos estados de ánimo en una sola prenda...
Calcetines como guantes y guantes como calcetines. Hace tiempo era fácil distinguir unos de los otros. Ahora hay que detenerse y mirar con tino. Pobres! Ninguno mereció una pinza!...
Ahí están las ropas. No están secando, están cobijadas debajo de las uralitas para protegerse de lluvias, vientos y miradas. Gente reservada, esta ropa. Gente familiar, apretadas las unas contra las otras. Gente prudente de más....